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Opciones


Está sobre la mano,
Debajo su sombra oscurece al sol.
El amor en silencio llegando
Cuando menos lo esperamos,
O alejándose estrepitosamente
Para encontrarse con el tiempo.

Las rosas, los poemas, una mirada…
Sencillas suertes de un momento.
Aunque prefiero la canción,
La que regalé ayer, o la que no sé componer.
Los poemas de amor me suenan inútiles
Cuando solo hablan de amor.
Las canciones envuelven el alma
Cuando hablan de futuro.
Las flores se marchitan
Si no las alimenta el beso de un sol.

YCB 13/02/2004

Epitafio


Reservamos nuestro espacio en el universo, espacio que no nos pertenece, lo compartimos con los demás personajes de nuestra propia novela. No creo en otro Dios que el Amor, ni creo que el destino esté escrito sin borrones y por adelantado. Tampoco puedo, por principio, compartir criterios imperialistas, por eso no creo que alguien esté en el momento y el lugar equivocado; somos nosotros los que equivocamos el momento y el lugar para efectuar nuestras acciones y de una forma consciente o inconsciente afectamos o “ayudamos” al resto del elenco artístico. El siguiente poema fue encontrado en el lecho de muerte del protagonista de un espacio reservado para la felicidad, el optimismo y el amor.

Yo quise tus ojos,
Vivos y penetrantes,
Lecho de mar profundo
Por donde añoré pasar,
Hasta allá, mi otro mundo.

Yo soñé los baches,
Irregulares y exactos,
Soñé cubrirlos con la glucosa,
Ardiente y roja,
Manzana jugosa.

Yo sentí energía,
Caliente y eterna,
Arma homicida del temor,
La duda y el silencio,
Enemigo perdedor.

Yo viví tu alma,
Misteriosa y verde,
Cristal decorado
Que envidié limpiar
Con aroma de enamorado.

Yo amé un océano,
Alegre y con fe,
Gotas de veneno salvación,
Apagando luces,
Encendiendo la pasión.

YCB 02/01/2005

Poesía


Una mujer,
El amor.
Un hombre,
Diría la víctima.
La relación sincera
De un momento,
La felicidad de un instante;
Los momentos que hacen vivir,
Son tan míos como tan tuyos.
La búsqueda eterna
Del poeta escueto,
La forma oculta
De vivir en mi paraíso terrenal.
No son muchos los amores,
Es solo uno y no muy cambiante
(Tampoco confiable)
El hombre sin amor es mujer,
La mujer sin amor es hombre.
El amor es hombre y es mujer,
Eres tú, lector;
Y soy yo, aprendiz de romántico.
El sexo, dirían todos;
El amor, dirían los demás.
Poema erótico, dirían todos,
La crudeza de lo bello,
Diría yo.
Un ir y venir de palabras
Tan sinceras como fugaces,
Tan ocultas como reales.
(También algo profundas)
En cada una un pedazo de luz,
Lo cursi puede llegar, es indispensable.
¿No será cursi el amor?
¿No será superficial el amor?
¿Será ese sentimiento solo
Para las eternidades y profundidades
Del alma?
¿No será más bello ponerlo y quitarlo
A nuestro antojo?
Prefiero el viento, por ser libre;
Antes que el ciclón, que gira sobre su centro.
Prefiero el río, que va al mar;
Antes que el mar, que no tiene adonde ir.
Prefiero los labios, el cuerpo,
Para conquistar el corazón.
Prefiero los versos y los ojos perversos,
Para llegar a ti.

                                    YCB 5/2/2004

Reflexión


Tengo frío,
O miedo a continuar,
Tienes la oportunidad,
Yo la razón para seguir sin ti.

Mi ego escribe,
Yo acato sin resistencia.
Tú estás en algún lugar, escondida
O viviendo en el lugar equivocado y lo ignoro.

No siento mal alguno,
O capacidad de crear ayuda.
Eres la que no esperaba, pero eres,
Soy lo que no sabía, pero soy.

YCB 30/11/2004

Puede


Puede ser un simple soplo de viento,
o el sonido de granos de arena
colisionando entre las olas.
Puede ser una palabra dicha,
o el silencio que se escurre
mientras juego con la vida.
              enero de 2005

Presente


Calles rectangulares y en silencio,
La algarabía rompiendo paredes,
los autos contaminando
al cristal de la oficina.

Los árboles alejados del bullicio
lloran de impaciencia
por la lluvia ácida que los corroe,
los va marchitando tardíamente.

Corazones que se tambalean
entre un “te quiero” y un “te deseo”,
entre la carne y los sentimientos anexos
para siempre y sin remedio.

Los ojos buscando sin verte,
las manos creyendo sin saber,
los dientes temblando de miedo.
El alma escondida sin ti.

YCB 14/12/04

Nueva ironía


El bicho de atrás de la piedra,
Junto al camino rocoso azul,
Estaba sonriendo de escalofrío.
La cigarra entonaba la sinfónica
Más esperada por la luna,
Se jactaba de sonidos en colores.
Los árboles pensaban en su sitio,
Sobre la rueda de fibra animal,
Si se puede o no descubrir.
El arroyuelo dejaba escapar
Un suspiro quejoso y sombrío,
Casi llegando al mar.

El bicho me comentó al oído:
“Vuelves a precipitarte, mira derecho.”
La cigarra sin dejar de vagar
Por los confines de lo hermoso
Entonaba a todo pulmón:
“Contamíname, mézclate conmigo…”
El bosque esparció un rumor,
Vagó, vagó… Llegó a mí:
“Hecha a andar, firme y sin temor.”
El arroyo arrastró con la creciente,
Un papel grabado y pedestre, decía:
“No busques donde no hay,
Encuentra lo que tienes delante.”

Todos conspiran hoy,
La luna desaparece lentamente,
El camino rocoso no tiene piedras,
O no las he visto aún.
La rueda animal echó a rodar
Por la utopía de los deseos ordinarios.
El mar indiferente comenzó a danzar
Acariciando las rocas que le hacen resistencia.

YCB 10/12/04

No pidas


                           9:36 AM

No pidas mucho,
Pídeme la sombra
Que nunca regalo,
La sombra que nadie ve.

No pidas poco,
Pídeme la luz que es mi orgullo.
Pídemela en silencio,
Con tus ojos desesperados
O tus labios húmedos
Apresados por la inestabilidad
De los mensajes irritables
Y fugaces.

No pidas nada,
Toma prestado mi silencio,
Cámbialo en la fábrica
De los castillos celestiales.

No pidas nada,
Róbate mis ganas
Y conviértelas en todo,
En aquello, esto y lo demás.
Róbatelas todas y no me dejes
Ni la sombra, ni luz, ni silencio.
Yo me encargaré
De empezar de nuevo.

YCB 07/12/2004
                        9:49 AM

Llegó


No eres quien yo esperaba,
Eres una más en el firmamento,
No soy yo tampoco el que escribe,
Es la carne y la razón;
Ni siquiera es el corazón maldito
Que acusan de dominar los hechos.
Es la carne quien me estruja los huesos,
Son los ojos que me brillan azules,
Y los labios que me tiemblan
Y las manos que me sudan
Y las piernas que se aflojan.

No eres el sueño de ayer,
Eres la realidad difícil de entender,
No soy tampoco yo el que habla,
Es el destino y la fe;
Ni siquiera es el alma etérea
Que acicalan con hechos vacíos.
Es el destino que ya llegó,
Es la verdad que siempre esperé,
Y la sonrisa que prefiero
Y los brazos que recuerdo
Y el cuerpo que sugiero.

YCB 30/11/2004

Despedida


Regálame la música que me falta,
la de tus cuerdas tibias y agudas.
La simplicidad de tu escultura
y la robustez de tus caminos.

Me duele la costilla que me falta,
nos quitó este tramo
de sonrisa y de arrebato.
¡OH Dios! ¿Por qué Dios?

Montañas costeras te albergan
o te esperan con deseos de otoño,
congratuladas por el retoño
ausente y más querido.

Regálame el espacio que me sobra,
el espacio de misterios enjaulados,
de oscuras noches invitando
a navegar al mar de los placeres.

Me estrujo de esperanzas reales
y tiendo el manto de calor espeso
sobre mis ganas de huir al verso,
de huir a tu silueta que ya me tiene.

Llanura interior que me espera,
azotando al surco como ciclón,
la brisa de recuerdos se acotó
por el temor a no ser quien soy.

Regálame la ternura que guardé
y recaudo de cada instante
que comparto con la reina más pujante,
la que siempre seduce a Zeus.

Rasgo mis vestidos si miento,
que sofoquen mi angustia con las llamas,
la cruz me espera y me clava
como vampiro con madera cruel.

Olimpo gigante que espera,
recintos y castillos, templos y santuarios,
engalanando al destino anuario
de dos cuerpos que revientan.

YCB 17/12/04

Capitulación invicta


Es difícil no hacerlo,
ya lo intenté mil veces
pero sigues ahí,
sigues hundiéndome en el lodo,
en el pantano huero
de la carne corrompida.

¿Será acaso que el alma es cómplice?
Las canciones son trinos de mi monte,
el que me vio nacer aquella mañana calurosa y húmeda.
Se aliaron en silencio, lo extraordinario
y lo más irreal de entre los dioses efectivos,
lo más hermoso en entidad y sustancia.

Es imposible no hacerlo.
¡Ni hacer el intento a resistirme!
Estás aquí aunque allí,
sigo despeñándome
por las rocas de la sensualidad
más inusitada y mortal.

No se vive el riesgo a distancia,
ni la suerte sin refuerzo.
No se vive el sueño en la cama tendido,
ni en los versos que aún no escribo.
No se vive el amor en palabras,
ni en cuerpos indiferentes.

Es difícil no hacerlo.
Ya lo intenté mil veces
y ni una más.
Que las rocas me machaquen,
Que el lodo me asfixie,
Que tus ojos me resuciten.

YCB 02/12/2004

Aves


Las aves volando por el cielo azul,
la tierra serena, esperando la tormenta.
El árbol sembrado a la sombra de un río,
(Porque el río le da sombras en las noches a los árboles,
al igual que los insectos brindan luces a sus hierbas
y los hombres calor a sus casas).

Las aves vuelan y no se enteran que están acompañadas.
El mar es tan grande que el calor no se distribuye igual.
Los mamíferos, como yo, buscamos el seno tibio,
porque el calor de las casas no es igual,
ni tampoco los gusanos alimentan a la tierra,
ni los dioses conocieron sus parejas.

Si tuviera una, enjaulada y alegre, estuviera el árbol
convertido en gas, en viento tierno y suave, acariciando
el rostro de las silvestres flores azules del bosque encantado.
Pero no hay ramas fuertes y saludables,
no hay serpientes que embobecen con su veneno,
ni Internet que distraiga la atención.

Una de ellas caerá tendida en el firmamento,
sin llegar al océano inmenso, o al arroyuelo,
sin convertirse en serpiente ni en flor silvestre;
porque tendrá calor sobrante del árbol cercano,
con los gusanos acechando y el viento soplando.
Con la casa abierta y dioses esperando.

YCB 30/11/2004

Tu presencia en mi soledad


Aráñame el tiempo que llevo sin ti,
invéntame el cuento sin palabras
más largo del mundo.
Déjate admirar sin pudores
que entorpezcan
el más romántico de los poemas.
Inunda tu pensamiento
de fantasías obscenas,
déjalas escapar
para atraparlas como a mariposas,
disfrutar su belleza y soltarlas
en el jardín de lo prohibido,
ir en busca de una nueva.
Móntate en la alfombra maravillosa del deseo,
insinúa las palabras mágicas
y levantemos vuelo al Olimpo.
Olvida la Ciencia,
la mía está en un cajón de cedro;
Conquista tierras
en el feudo de la pasión.
Olvida el Arte,
se quedó regado entre manuscritos de poemas;
Debilita energías
de la ley de conservación del movimiento.
Olvida la Teología,
tenía compromisos con un ángel;
Se empeña en darnos discursos agotadores
que limiten el deseo.
Olvida la Sociedad,
vuelvo a ser Crussoe,
sobreviviendo, esperando por tu goleta,
añoro divisarla en el horizonte,
acercarse lánguidamente
hasta salvarme de la soledad;
Porque entre animales
se siente soledad,
Porque sin ti
se vive en soledad.

YCB 01/01/2005

Transición


Ya miro las palmeras abiertas
A la brisa del invierno.
Ironía perecedera de veinte días
Que atraviesan dos años.
Mi abeja ansiosa por el polen
Trastornado por esparcirse por el cielo
Gris y contaminado.

Polvillo taciturno,
Semilla fecundada
Por siglos de historia encurtida
A base de condimentos prolíferos,
Mentiras, acciones ciegas,
Fugaces destellos de humanidad consciente.

Insecto prudente,
Jardines llenos de rosales sin rosas,
Margaritas tapadas por la mala yerba,
Asfixiadas,
Esperando por que algún niño
Inteligente y hermoso la arranque
Con sus manecitas de hombre fuerte
Para regalarla a su amiga.
Pocos ejemplares de otras flores
Que enriquezcan los jardines.

Palmeras idealistas,
Cielo azul colmado de abejas
Cargadas de vida in Vitro.
Lluvia de simientes
Regando el suelo firme
Fecundo y húmedo.

Ya miro el trasbordo
Al nuevo tren de hechos
Y acciones sin hacer.
Me desmonto del tren
Más intenso de todos mis viajes,
Con abejas, polen y palmeras
Bien altas y despeinadas.

YCB 26/12/2004

Mi fantasma


Me río de mi poema más cursi,
Me burlo temeroso de mis ansias
De tenerte abrigada del atroz invierno.
El espanto de aquel "bachito"
Se empeña en asustar a la tristeza,
Se empeña en no dejar dormir
Al recuerdo de los faroles penetrantes
E invencibles que diriges a tu antojo
Y que me hieren de muerte.
Mi dedo índice se me escapa
Para bordear el agujero
Que se profundiza sin pudor,
Mi prolongación extrema, astuta,
Quiere seguir conquistando tierra ajena,
Mas la detengo por principio o por temor.

Espectro convertido en carnosidades crueles
Que dañas con tus incisivos
Asesinos y desorganizados.
Se inunda mi cielo y mis armas en escuadra.
Siempre he sido muy humanitario,
Quizás por eso me preparo para ir a la batalla
Y defender tan delicada piel,
Dejar mi sangre en el campo de batalla,
Emplear todas las armas
Hasta lograr que no quede vestigio
De abuso con tus colchones de agua bendita.
Consolar con caricias
Tan grandiosa víctima,
Atenderla diariamente,
Implantar una ley de intervención
Para cuando considere necesario,
O para cuando hagas una solicitud oficial;
Será mi botín de guerra.
Inmovilizar tus escuadras con las mías,
O pelear con ellas hasta el cansancio,
Y que los guías largos y babosos
Se aburran de darse golpes
Sin decir palabra,
Que se bañen de sudores mutuos,
Que salpiquen las escuadras
Y se enteren las delicadas fronteras
Que asustadas se enfrentan
Después de ser aliadas
En la lucha contra las armas blancas,
Que la batalla termine como soñamos al mundo
Con paz y solidaridad.
(Aunque es solo una tregua, no como queremos al mundo)

Las artes siempre se unen en algún lugar,
Los artistas rebotan de un arte a otro;
Yo quiero probar la escultura,
Bañar tu entidad con la corriente
Que desborda el cauce de mis ríos incontinentes.
Aprender de armazones perfectas
Ya construidas, preferentemente por Dios.
Ayúdame a encontrar la sabiduría
Del arte de más dimensiones,
Mientras succiono cada célula
Que ha dejado de serte útil.

Matemos juntos al fantasma;
Ya estoy listo para la guerra,
Prepara tus armas,
Entrena tus ejércitos
Que los míos ya avanzan
Hacia la guerra,
Hacia ti,
Hacia la victoria.

YCB 26/12/2004

Fuerzas


Las fuerzas son del sol,
Las amarillas y las más rosadas.
El perdón es de las personas
El amor solo de los románticos.
Estás casi ahí, en mis narices,
Estuviste en mis manos
Y como el rocío de primavera,
Que no se siente el peso
Pero sí la humedad,
Te escurriste
en un silencio abrupto.

Sigues ahí, no lo olvides,
Eres la razón de vida de una rosa,
O quizás de un pequeño “Alien”
Que espera por nacer,
Pero estás ahí, mírate caminar con swing,
Estás ahí, tan sensual como aquel día azul,
Estás ahí, seductoramente irresistible y tenaz.
Estás ahí, estás ahí.

Las fuerzas no siempre son del sol,
Ni siquiera las marrones o negras.
Perdonan más rápido los animales,
Y los árboles se enamoran del leñador.
Siente tu luz propia y camina,
Aparta la maleza a tu paso,
Y como el alba que nace cada día,
Que no se toca con las manos,
Pero se aprieta con el corazón,
Escúrrete
en un silencio abrupto.

YCB 2005

Entre cielo y mar


¿Miraste al mar?
Yo miré al cielo.
El mar es inmenso,
Profundo, peligroso.
El cielo eterno,
Infinito, imposible.
Mar y cielo misteriosos,
Accesibles hasta cierto punto;
Depende de la imaginación,
La inteligencia, lo real.
Según los poetas románticos,
El cielo es azul por el reflejo del mar.
El mar se alimenta
De las lluvias que el cielo le regala.
Eres mar,
Soy pirata en busca de tesoros
De naufragios pasados.
Eres cielo,
Soy piloto turista
Recorriendo tu inmensidad desconocida.
Eres oxígeno que compone cielo y mar.
Soy tierra que muere
Sin mar y cielo.

YCB 31/12/2004

Amando como Neruda


Pasó la noche de los versos más tristes,
Los que caen al alma como al pasto el rocío.
Pasó la misma noche que hace blanquear los mismos árboles
Y del corto amor y largos olvidos.

Llegó el tiempo de las noches estrelladas
Y de los astros tiritando a lo lejos.
Llegó el tiempo de alguien que canta a lo lejos
Y de su voz, su cuerpo claro, sus ojos infinitos.

Es el tiempo de amar sus grandes ojos fijos,
Estas son las noches de tenerla entre mis brazos
De besarla tantas veces bajo el cielo infinito.
Es el tiempo de mi voz buscando el viento para tocar su oído.

Llegará el tiempo de pensar que no la tengo,
De sentir que la he perdido.
Llegará el tiempo de nosotros, los de entonces,
Que ya no seremos los mismos.

YCB 24/12/2004 09/01/2005

Verás


Verás que miento si te miro indiferente,
Y si no te toco y sudan mis manos.
Verás que también digo “Te quiero”
Como cualquier ser humano.

Verás que escribo mejor
Cuando tu aroma se queda
Y si me miras verás que no veo,
Solo siento que rosas queman.

YCB 11/2004
 

Siempre


Mi mundo en las manos de la indecisión,
Se apaga el miedo a esperar
Aunque cada espina miente de dolor.
Es pasajero como siempre
El estremecimiento que condena
A morir, o a vivir del vicio a delirar.
Castiga hasta que la penumbra
Cubra la espesa y húmeda sabia.

La magia de la nostalgia,
El camino a lo prohibido,
Golpes de ternura apoderada de la fantasía.
Azul el poder de aparecer
En un grito de inventos ilusionados.
La historia que no fue,
Encarnada en el sitio que no es.
El cansancio amenaza a la derrota,
Para siempre.

YCB 06/2004