Mi mundo en las manos de la indecisión,
Se apaga el miedo a esperar
Aunque cada espina miente de dolor.
Es pasajero como siempre
El estremecimiento que condena
A morir, o a vivir del vicio a delirar.
Castiga hasta que la penumbra
Cubra la espesa y húmeda sabia.
La magia de la nostalgia,
El camino a lo prohibido,
Golpes de ternura apoderada de la fantasía.
Azul el poder de aparecer
En un grito de inventos ilusionados.
La historia que no fue,
Encarnada en el sitio que no es.
El cansancio amenaza a la derrota,
Para siempre.
YCB 06/2004
No hay comentarios:
Publicar un comentario