Sexo débil

"Lo rindió con la suavidad de sus muchas palabras, 
Le obligó con la zalamería de sus labios"
Proverbios 7:21

Sensualidad de sueño,
Esquinas ausentes,
Redondez inadiposa.
Suavidad de cuero,
Belleza suspendida.
¿Y los dientes?
¿Los malditos dientes?
¿Y la fiera?
¿La escondida fiera?
El príncipe en busca
De su princesa,
El dragón intercepta
Y empieza la lucha:
Si es un cuento de Hadas
Gana el príncipe,
Si el cuento es de ogros
Nunca hallará el noble
a su princesa.

               YCB 09/07/2004

Levántate

"Porque yo me levantaré contra ellos, dice Jehová de los ejércitos, 
y raeré de Babilonia el nombre y el remanente, hijo y nieto, dice Jehová.” 
Isaías 14.22

Mis billetes,
Los que aun no me pertenecen,
Con la luz de la pólvora
Y mis dientes depredadores.
Tú en mis garras
Las de subir sin tregua,
Las de hacerme rey.

Mis lágrimas,
Las que ya no me pertenecen,
A la sombra de mi amo
Y mis ojos por cerrar.
Yo en tus garras
Sin poder subir,
Sin poder vivir.

¿Lloras? ¿Vives?
Rompe tus cadenas,
Prepárate al infierno.
Mira al cielo
Que puede ser azul,
Escucha tus adentros
Quizás quede humanidad.
Apóyate en ti mismo,
Tu mismo caerás.

                YCB 09/07/2004

Confrontación

 “...Dios resiste a los soberbios, y da gracia a los humildes” 
Santiago. 4:6

 

Soy grande y todos lo saben,
Exhibo mi trofeo con orgullo
De gallo encrestado.
Tú, perverso insensible,
Desde tu concha obscura
Atacas mis sueños.
Yo me defiendo,
Y aumenta mi orgullo.

                         YCB 09/07/2004

Comida

"porque el bebedor y el comilón empobrecerán, 
y el sueño hará vestir vestidos rotos."
                                                    Proverbios 23:21


Dame juegos,
Yo quiero filmes,
Suena el reggaeton
Que no se oye.
Vota lo viejo.

Soy un niño
Y necesito crecer,
Exijo comida
La que más abunda,
No la limites,
No me la niegues.
Si quieres alterarla
Genéticamente;
No me importa.
Vota lo viejo.
 
                YCB 09/07/2004

Acotación de temporada


A veces el tiempo es el principal cómplice de la derrota, no sé si te suena conocido el tema tiempo; Por ahí empezaron mis caminos y estoy terminando un ciclo de hechos que representaron mucho para el espíritu tímido y vacilante de un cobarde arrepentido de perder. Es el fin que ya había empezado con el año y terminando el año termina el fin. Lógicamente habrá un nuevo comienzo, la vida es una sucesión de ciclos de vida y muerte que forman el verdadero desarrollo de la humanidad (No siempre el desarrollo es positivo). En este caso los sucesos fueron logrando el final del ciclo más largo en mi vida, quizás por eso también sea el final de ciclo más largo.
Sin embargo el período de conclusión ha estado matizado por una luz hermosa y divina, la suerte de no perder la fe en los sueños que aunque no se logren se ven reales y me he dado cuenta que los personajes de los sueños existen, y eso me gratifica. La cuestión está en involucrar esos personajes en la historia de mi vida (Es lo que no he logrado), pero ahí están, mirando mi historia.
Tu personaje es extraño, el más real y conclusivo de un sueño, el que ha despertado o revivido la prosa que nunca había florecido. El protagonista del final dramático de la opereta llamada “Acotación de temporada” y que vive su propio sueño alejado del guión original, parece que el director se quedó dormido en la función en vivo.
Solo tengo una preocupación y está relacionada con la nueva etapa, como todo nuevo puede tener planes pero que se irán reajustando a la realidad de los hechos. La preocupación está precisamente en los planes, los veo influenciados en gran medida por factores externos, que sin lugar a dudas, son los más representativos, pero puede atentar con el hecho de seguir encontrando personajes soñados o cerca de la fantasía más deseada.
La prosa ayuda a la expresión más rotunda, sin embargo no alcanza para expresar sentimientos, ni siquiera la palabra directa, ni los ojos enfrentados; no soy la verdad absoluta ni la ley de las cuerdas en el universo. Simplemente creo que estoy terminando mi vejez para comenzar la adolescencia, todavía hay posibilidades de llegar a la niñez.

                                                             YCB Diciembre de 2004.

Reencuentro


Esperaba verte allá donde el árbol va desapareciendo, donde la montaña es más azul y el mar escapa de nuestro alcance. Esperaba que allí estuvieras, observando la posible huida de un sueño que te idolatraba. Sin saberlo fuiste apareciendo en las figuras que yo no miraba de las nubes. Alguna lágrima derramaste, mas la mayor parte del tiempo pensabas y volvías a acercarte, como aquella tarde en que estabas tan cerca que sentí como latía tu corazón y volví a creer en tu presencia en algún lugar del mundo.
Leía aquel libro de historia, el que hablaba de bosques y parques infantiles donde jugaban niños felices y existían naturalistas y psicoanalistas. Aunque también había hydras y espías. Buscaba en silencio una explicación para la trama que describía, nada fácil como en los viejos tiempos de novelas policíacas, que ya hoy no aparecen. El libro no era grueso, pero sus más de 500 páginas hacían un tiempo bien aprovechado, si no hubiera sido por tu cercanía y saber, hoy, claro está; que podía tocarte con mis manos, besarte tan fuerte y con tanta pasión que no serviría de nada un respiro, quizás con tres suspiros bien profundos recuperaríamos el aire convertido en energía, pero los prejuicios nos obligaban a separarnos, aun cuando no pensábamos en nuestros semejantes.
Caminé durante mucho tiempo, encontré solo ruidos futres que hicieron llevar mis manos a las orejas, dicen que hace mucho tiempo existieron fábricas muy ruidosas que no molestaban tanto a los oídos porque los hombres estaban menos evolucionados y asimilaban menos los sonidos, eso mucho tiempo antes de la historia del libro, que siguió bajo mi brazo, mientras te buscaba. Cuando te lo regalé pensaste que era una burla, tan viejo y de historia, que hace tanto tiempo que no nos gusta hablar de ella, yo creo que se debería programar algo a nuestros bebes para que conocieran de los miles de años que nos separan de la creación de la tierra, fueron muchos los que eran rechazados cuando decían que existía un creador, claro que ellos no iban a imaginar al final que fuera alguien como tú.
No sé por qué pero nunca me dijeron que por mucho que te buscara allá donde una fina línea hace separar el cielo con la tierra que es agua, no iba a llegar nunca a ese lugar y eso que busqué informaciones en todos los programas diseñados, desde los más antiguos hasta los de hace 3 años cuando dejaron de producirse los medios externos para la transmisión de información.
El día que salí a buscarte acababa de leer un capítulo donde un niño era tomado por una hydra, el cuerpo se mantenía pero el pensamiento y el alma iban siendo tomadas poco a poco por el nuevo ser. Es como ahora cuando entras en mi cuerpo y tomas mi ser, acaricias mis entrañas con la fuerza de un átomo estable, pero como diferencia que cada vez se debilitaba el viejo ser hasta morir, todo lo contrario a cuando me dejas alimentado de tu energía.
El camino estaba plagado de bichos, eran tostados y crujían cuando los pisaba descuidadamente, parecía como un pequeño mar de peces cuando un tiburón pasea entre ellos. Cada paso era un día más cerca de ti, un instante de dicha; al llegar los pensamientos dulces aquellos que todavía no me pertenecían pero que tú amablemente hiciste que me fueran entregados por adelantado.
Las piedras sí incomodaban bastante, hubo una gran piedra que casi me impide seguir el camino, por suerte tuve fuerzas para arrastrarla y apartarla del camino. La piedra era como azulosa con vetas rojas o quizás rojiza con vetas violáceas pero tendía a la confusión del color, así como aquellos seres que habían existido hacia algún tiempo y que hasta se peleaban por definir el color de las cosas, algunos preferían el blanco y el negro, cuando la mayoría se disputaba el rojo o el azul, amarillo o cualquier otro, claro que la voz cantante siempre la llevó el color de la sangre, es el más vivo y se llegó hasta a matar por defenderlo.
Pero el color no era lo más importante, sino que dicha piedra estaba en un lugar bastante interesante, en aquel momento solo pensé en la posibilidad de librarme de ella, pero hoy un poco más claro de la situación me doy cuenta que había alguna intencionalidad, que me gustaría descubrir. Cercano al lugar, irónicamente, no se veían otras piedras de ningún tamaño, era como si algún niño hubiera pasado su infancia recogiéndolas para lanzarlas a algún lago cercano.
Precisamente casi se podía oír la corriente de un río mientras caía por una pequeña cascada, sin embargo no había árboles, algo bastante extraño a la orilla de los ríos, solo se veía la espesura de una sabana de espinos, que impedía desviar el camino excepto por una vereda que al parecer habían dejado abierta algunos hombres al torcer su recorrido, no se veía un posible fin aunque el camino se veía bastante trillado y confiable, sin embargo yo seguía pensando en encontrarte así que saqué fuerzas de donde no tenía hasta poder arrastrar la gran piedra hasta los espinos, tampoco le presté mucha atención cuando después de pasar por el lugar, al parecer la piedra no quedó bien segura y regresó de pronto al mismo sitio, entorpeciendo el camino para mi regreso, aunque nunca tuve la menor intención de regresar, el problema radica en que cualquier otro que quisiera pasar tendría nuevamente que sacarla de su camino. También me extraña hoy que la piedra estuviera en ese lugar, ¿Acaso no habría pasado nadie antes que yo?
El resto de las piedras del camino fueron fáciles de bordear, algunas, otras las arrojaba con fuerza, buscando oírlas caer a lo lejos, como si le estuviera poniendo pruebas a mi oído las arrojaba bien lejos y después quedaba atento para oírlas caer. Siempre las oí a pesar de lanzarlas bien fuerte desde el primer momento, como para no encontrarlas nunca más y que nadie vaya a tener la misma suerte que yo de sufrirlas.
Cuando el sol se estaba poniendo la primera noche sentí miedo, quizás a no volver a ver el sol, o quizás a encontrarme con la luna, lo cierto es que me recosté a un árbol a mirar las estrellas, aquella noche había muchas, yo sé que siempre están ahí esperando a que alguien las mire y las cuente, aquella noche solo llegaban a 10 o 20 y perdía la cuenta, no perdí mucho tiempo en esas nimiedades, me dediqué mejor a pensar en tu amor, yo sabía que te iba a encontrar, es que siempre estuviste y tan lejos que salí para encontrarte.
A la tercera noche ya no tenía cómo soñarte, te había dado tantos besos que ya no tenía donde hacerlo, sin embargo ¿Recuerdas cuando te encontré? Te besé en casi todos los lugares que no había imaginado antes. Nos enamoramos del amor que ya sentíamos, tu tan omnipresente y omnipotente, yo tan simple, tú tan humana, yo tan lleno de circuitos y modelos matemáticos.
                                                                 YCB 09/05

A tiempo


Puede ser esta la última oportunidad para decir “Te quiero”. Pudo haber sido solo hace dos horas la última oportunidad para decir “Te necesito”. El destino es cruel y también inteligente, es misterioso y un poquito irónico.
El amor puede ser en ocasiones traicionero y decir sin hablar, también sabe mentir cuando le preguntas a tu corazón “¿Que sientes?” y te responde: “Ya vacié mis ríos caudalosos y solo quedan vetustos riachuelos que pierden el cauce en invierno.”
Pueden ser estas las últimas palabras para decir “No lo sabía”. Puede también que ni siquiera lleguen a ser las últimas.
Quien sabe si Dios, burlonamente, impida que un ratón se mueva y quede irresoluto, esperando un impulso mecánico que no volverá a ser emitido.
Puede que sean dos siluetas amigas, que se pierden en la penumbra, la causa y el efecto de raspar el interior. La causa como efecto o el efecto como causa, da igual y al final simplemente no da más que razones para pensar en un “Soy yo el que pierde la luz”. La luz siempre está en la fuente emisora, la sombra está en todo lo demás, el detalle es encontrar la fuente, las sombras son fáciles de sufrir. Pero, al igual que la oportunidad, puede la fuente dejar de serlo al instante, perder toda luz que brilla y convertirse en objeto común haciendo sombras a nuevas fuentes emisoras. Pero, cuidado con ellas, existen los satélites, los planetas, los pequeños cuerpos que reflejan la luz ajena y de esos nos sobran aquí y allá, si encuentras uno de ellos no lo desprecies, pero no olvides que puedes encontrar una estrella o un sol que te de luz, que te regale su luz porque siente que ese es su trabajo, darte la luz que tenga, por poca que sea, su propia luz.
Todavía no sé si alcance el tiempo para decir “Aquí estoy” y aquí estaré, no de lejos, bien de cerca, no al margen de la verdad como hasta hace unas horas, sino luchando con la fe de un sacerdote que alaba a su Dios, con la fuerza que un gladiador defiende su vida frente a la fiera más carnicera, con la delicadeza de un niño que sonríe desde su cuna a la madre que descubre su pecho para alimentarlo.
No es la palabra escrita un desafío, es la forma del silencio al oído, de la voz directa al cerebro, es además el inicio de un sistema de interacción continuo dirigido por un ser sobrenatural y misterioso; Si tienes dudas a la hora de buscar una razón, pregúntale al tiempo, que recoge azares y efectos de causas equivocadas y que eran fácilmente cambiadas. Al menos he llegado al final y todavía estoy a tiempo, si existe un después, ese será precisamente el necesario para no dejar de decir lo que ya está dicho.

YCB 04/11/04