A
veces el tiempo es el principal cómplice de la derrota, no sé si te
suena conocido el tema tiempo; Por ahí empezaron mis caminos y estoy
terminando un ciclo de hechos que representaron mucho para el
espíritu tímido y vacilante de un cobarde arrepentido de perder. Es
el fin que ya había empezado con el año y terminando el año
termina el fin. Lógicamente habrá un nuevo comienzo, la vida es una
sucesión de ciclos de vida y muerte que forman el verdadero
desarrollo de la humanidad (No siempre el desarrollo es positivo). En
este caso los sucesos fueron logrando el final del ciclo más largo
en mi vida, quizás por eso también sea el final de ciclo más
largo.
Sin
embargo el período de conclusión ha estado matizado por una luz
hermosa y divina, la suerte de no perder la fe en los sueños que
aunque no se logren se ven reales y me he dado cuenta que los
personajes de los sueños existen, y eso me gratifica. La cuestión
está en involucrar esos personajes en la historia de mi vida (Es lo
que no he logrado), pero ahí están, mirando mi historia.
Tu
personaje es extraño, el más real y conclusivo de un sueño, el que
ha despertado o revivido la prosa que nunca había florecido. El
protagonista del final dramático de la opereta llamada “Acotación
de temporada” y que vive su propio sueño alejado del guión
original, parece que el director se quedó dormido en la función en
vivo.
Solo
tengo una preocupación y está relacionada con la nueva etapa, como
todo nuevo puede tener planes pero que se irán reajustando a la
realidad de los hechos. La preocupación está precisamente en los
planes, los veo influenciados en gran medida por factores externos,
que sin lugar a dudas, son los más representativos, pero puede
atentar con el hecho de seguir encontrando personajes soñados o
cerca de la fantasía más deseada.
La
prosa ayuda a la expresión más rotunda, sin embargo no alcanza para
expresar sentimientos, ni siquiera la palabra directa, ni los ojos
enfrentados; no soy la verdad absoluta ni la ley de las cuerdas en el
universo. Simplemente creo que estoy terminando mi vejez para
comenzar la adolescencia, todavía hay posibilidades de llegar a la
niñez.
YCB
Diciembre de 2004.
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