Espera


Pudiera un día, sin problemas, tenerte;
Tan cerca que me oigas pestañear.
Pudiera mirarte en silencio y decir, te amo.
Pudiera rozar tus manos, sencillas, infinitas;
Transmitir, con el frío de mi epidermis, el calor de mi alma
Y raspar mis ojos con tu piel.
Y bañarte de sueños perfectamente terrestres,
Incansablemente vividos.
Pudiera formar parte de tus noches,
Y ya de paso de tus días, de tus semanas y años.
Poner una sonrisa en cada segundo a tu lado
Y una lágrima en cada metro de distancia.
Pudiera llenar la tierra
Con partes de mi ADN,
Combinados con tu alegría absoluta.
Pudiera inventar mi mundo,
Pudiera dibujar el tuyo,
Pudiera con la alquimia más perfecta
Hacer la mezcla eterna
De los cuerpos y las almas.

Pudiera tantas cosas, que ya no me acuerdo.
Sin embargo puedo, hoy, estar a tu lado, en silencio;
Escuchando un poema de amor,
Quizás este mismo poema sencillo;
Deseando tan solo una mirada, tan solo un suspiro,
Un movimiento cómplice, que me permita escapar
De tus fantasías. Y llegar exactamente a donde pudiera,
Que no es tan lejos, ni tan cerca, como tu cuerpo.

YCB 12/03

El objeto


Puede ser grande;
Mas, relativo a su especie,
Es pequeño el ser.
Procedimiento sencillo
Para no sufrir el efecto
Gravitacional terrestre.
Simplemente encontrar el centro,
Encontrar el equilibrio,
Dejar testimonio
A las horas de la noche.
Su punto de apoyo,
Una mirada clara;
Su centro exacto
A la altura de unos labios
Que rompen la armonía.
Deslizamiento suave
Opacando la mirada,
Poniendo un nuevo centro,
Un nuevo punto.
El objeto sigue en proporción;
La sonrisa perfecta,
El nuevo punto de apoyo,
Mucho más arriba
Del ombligo humano.

YCB 14/10/04

El mar


El mar.
Bendito cómplice.
Su golpe fuerte y delicado
Revolviendo granos de arena verde.
Los rayos quebrando tus poros,
Mis ojos curándolos.
Susurro pleno
Nuevamente cómplice
Y llegaron ondas sonoras
Precisas, como abejas y su fruto
Invadieron mis venas, mi alma.
Y fueron mis ojos en los tuyos
Y fueron las palabras en medio del Mar Caribe.
Sacudidas en mi estómago.
La vida tan inmensa
Como tu misma.
La espuma llegando a tu sexo
Y yo a Dios.
Mis manos ávidas de tacto
Mi alma de sueños.
¿Acaso eres tú?
¿Acaso eres yo?
¿Acaso son letras?
Eres la gaviota que, nada
En mi sangre queda.
O los peces que, vuelan
Mis papeles cuando escribo.
No soy yo quién para mirarte,
No es el mar qué para tenerte;
Mas te abrasa, te besa, como soñé.
Te humedece cada parte humedecible
Y deja su rastro en ti.
Fui cómplice, o simplemente testigo.
Tú reías, te deleitabas.
Y lo enfurecías y lo calmabas,
Te estremecía, te excitaba
Y tú lo mirabas, tú lo poseías.
Yo soñaba.
El mar
Dichoso traidor. 

YCB 12/02

Duende


Estoy mirando al cielo azul,
el duende escapó por la ventana
mientras yo, entretenido,
buscaba una razón.

Estoy sentado al borde
del balcón sin luz,
el duende cayó en silencio
mientras yo despertaba.

Estoy sintiendo bichos
Que cargan su presa,
El duende se hundió
En lo profundo del placer.

Estoy en ti, quizás perdiendo
El último de mis temores.
El duende se suspende en el aire
Mientras lo miro alejarse.

Estoy, y solo se que estuve
Por segundos, por minutos…
El duende ya no me importa,
Moría de soledad un día sin sombras.

YCB 13/10/2004 23:59 PM.

Distancia


No se cómo,
La ciencia ayudó, como siempre;
Dios, Omnipotente, sin dudas.
Tu allá, tan sola como yo, aquí.
Los cuerpos subutilizados,
Los corazones inertes.
La sangre circulando fría
Hasta mezclarse,
Mi sangre blanca con tu sangre india
Y comenzó y subió
De golpe la temperatura.

El mar, una muralla;
La Internet, un puente;
Del amor, la victoria.
Las lágrimas caerán
(Acaso ya han caído).
El deseo llegará corriendo cada día…
Y se esfumará sin agotarse
Mientras quema sin piedad.

Mas no temas, el consuelo será la unión de las vidas, serán los sueños del presente y será el destino. El tiempo dirá qué fue bello de esta aventura perdida en kilómetros y mares y dirá también si valió la pena querernos tanto…

Hoy no veo el fin,
Mañana no veré el principio.
Será este sentimiento más eterno que el sol,
Pactaron un duelo a eternidad,
Con la más hermosa de mis musas.
En fin… te espero,
Aquí o en el más allá,
En vigilia o en sueños,
En la Isla o en el istmo,
En el paraíso o el averno…

06/03

Con el permiso de Silvio


Siempre que se hace una historia
Se habla de un viejo, de un niño, o de sí,
Quizás esta historia es distinta
Es de ti o de mí.
Las joyas no tenían almas,
Las almas estaban sin mí.
Lo hermoso nos cuesta la vida
Si las causas nos vienen cercando
Cotidianas, invisibles;
Ojala que las sogas
No te toquen el cuerpo cuando caigan.
El azar se nos viene enredando,
Poderoso, invencible.
La rapiña merodea aquel lugar
Mientras estoy buscando una palabra
En el umbral de tu misterio.
El que tenga una canción tendrá tormenta
El que tenga compañía, soledad.
Debes amar la arcilla que está en tus manos
Porque solo el amor convierte en milagro el barro.
      
YCB 15/10/2004

Consejo


Busca la verdad,
Esta en tus ojos.
Mueve el motor,
De vez en cuando
Pide combustible especial.
Mira, y observa,
Tus manos están llenas,
Siempre lo han estado.
Tu rostro te miente,
Los espejos no reflejan,
Ocultan cicatrices.
La palabra abre las heridas,
O las estruja fuerte
Sacando la putrefacción
Para que cierren para siempre.
Tus pies te guían,
Déjalos andar
Y si un día les temes,
Se valiente y sigue tras ellos.
Si sale una lágrima,
Déjala caer, es parte de tu vida
Que dejas para siempre,
Es tu ADN esparcido,
Por la tierra que se alegrará,
Cuando le regales
Todas las células
Que hoy te obedecen.

YCB 14/10/2004