Siempre que se hace una historia
Se habla de un viejo, de un niño, o de sí,
Quizás esta historia es distinta
Es de ti o de mí.
Las joyas no tenían almas,
Las almas estaban sin mí.
Lo hermoso nos cuesta la vida
Si las causas nos vienen cercando
Cotidianas, invisibles;
Ojala que las sogas
No te toquen el cuerpo cuando caigan.
El azar se nos viene enredando,
Poderoso, invencible.
La rapiña merodea aquel lugar
Mientras estoy buscando una palabra
En el umbral de tu misterio.
El que tenga una canción tendrá tormenta
El que tenga compañía, soledad.
Debes amar la arcilla que está en tus manos
Porque solo el amor convierte en milagro el barro.
YCB 15/10/2004
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