Vio…llegar…que ya necesito…mi corazón.


¿Dios? ¿El destino?
¿La tierra? ¿El cielo?
¿El sol? ¿La luna?
¿La naturaleza? ¿El tiempo?
¿Los sueños? ¿La realidad?
La vida...
¿Agradezco? ¿Maldigo?
¿Critico? ¿Alabo?
¿Converso? ¿Pregunto?
¿Insisto? ¿Desisto?
¿Perezco? ¿Conquisto?
Pienso...
¿Mentir? ¿Afirmar?
¿Sollozar? ¿Sonreír?
¿Envidiar? ¿Convivir?
¿Contener? ¿Soltar?
¿Odiar? ¿Amar?
Sentir...
¿En rasgos? ¿En siluetas?
¿En flores? ¿En guerras?
¿En política? ¿En religión?
¿En silencio? ¿En melodías?
¿En humanidad? ¿En justicia?
 En ti.
                     YCB 1999

Vida vegetal


Engendróme aquella.
Nací aquí y aquí crecí,
Gocé la alegría de la vida.
Pequeños reptiles jugaron
En mi tronco,
Dejándome la sonrisa
De una cosquilla.
Bellas aves anidaron
En mis ramas,
Y cantaron sus trinos
Llenando mi pasión.
El agua y las sales
No faltaron a mis raíces.
Y día a día disfruté
Del sol del amanecer.
Mis tejidos se emocionaron
Con la lluvia de primavera.
En mi sombra
El juego de dos enamorados
Tratando de confundirse
Con la hierba nueva,
Pecaron como Adán y Eva.

Hoy soy leña de tu fuego
Y lo seré
Hasta quedar degradado a cenizas
Y aun así seguiré depositando,
Cada partícula,
Al calor de tus brasas.

                       YCB 07/1998

Ven


Ven, te invito a una utopía,
A volar al cielo rojizo
Y pintarlo de verde.
Te invito a correr
Por bosques, selvas y callejuelas.
Ven,
Que allí sentado no saldrás
De la tierra.
Te invito a caminar despacio
Cuando te sientas ahogado,
Te invito a seguirme
Y si te embullas, ganarme.
Te invito a vivir
O a morir para vivir.
Ven,
Aléjate de las sombras,
De las aves rapaces;
Olvida el silencio
Y canta a todo pecho.
Te invito a reír
Te invito a hacer reír
Te invito, por una vez,
Para no detenernos nunca.
Ven
O mejor, sigamos juntos,
Para hacer Revolución.

                          YCB 29/02/2004

Trilogía


                      Y los echarán en el horno de fuego;
                      Allí será el lloro y el crujir de dientes.
                                                         MATEO 13:42

La flor marchita observa
Como el hedor asfixia al dromedario.
El humo sube hasta el infinito
Impulsado por una llama de sueños
Que vuelan en segundos,
De almas que se liberan de su yugo.
De cuerpos que no gemirán.
Los pozos que van naciendo
Como hierbas en un jardín de mi tierra
En primavera,
No son suficientes para llenarlos
De materia orgánica,
Para llenarlos de ilusiones,
Para llenarlos de muerte,
De muros que caen,
No como en Berlín,
Sino como en Irak y Yugoslavia.
El compiscuo señor
Pactó con Marte, se hermanó.
El dechado señor
Pacto con Plutón, hicieron negocios.
Guerra, infierno, terrorismo.
¿Cuál es la diferencia?

¿Perdida?


            En junio del 93 me preguntó el capitán Silver por la isla del tesoro.

Solos,
Solos,
Alegre Crusoe en su isla desierta,
Aislada.
Con una sui géneris población.

Cotorras imitando sonidos,
Luciendo colores hermosos,
Mas en la noche callan, duermen,
Como todos.
Reptiles cautelosos,
Mordiendo carcañales,
Dándole ala a las cotorras.
Perros jíbaros regando baba
Sobre flores, sobre espinas;
Sin más remedio para algo útil.
Carneros, traídos de un país cualquiera,
Dejándose pastar por el peor pastor,
O por el primero que chifle.
Cerdos (¿Serán burócratas?)
Echándose más fango cuanto más sucios están.
Se pasean los felinos,
Echando sus garras por delante,
Atrapando cuanto les huela a presa.
Sinsontes que cantan de todo,
Menos sus propios trinos.
Quedan aves,
Libres y con trinos propios.
Hay abejas que mueren como nacen,
Trabajando para la reina y sus hijos,
Para los zánganos y para ellas mismas,
Y fabrican miel,
Y buscan la materia prima en las flores.
Hay otros animales que no recuerdo,
Otros que nunca conocí.

Aun quedan palmas,
Que lucen su esbeltez,
Su verdor,
Sus frutos rojos, bien altos,
Donde no alcanzan los cerdos
(Que comen solo cuando cae
El palmiche)
Y quedan ceibas
Que sirven para hacer cajas de muertos.
Y hay calles que no conducen a ningún lugar,
Y terraplenes que llegan al paraíso.
Parques que duermen
Llenos de inmóviles estatuas,
Que abren un ojo cuando algún animal se acerca.
Casas que se caen hacia arriba
Y otras que crecen hasta la tierra.
Niños que sueñan,
Ancianos que recuerdan,
Adultos que dudan.
Y hay poetas, en mi isla perdida,
Que hoy entiendo.

YCB 05/02/2004

Paz


 Jehová prueba al justo;
Pero al malo y al que ama la violencia,
 Su alma los aborrece.
                                                      SALMOS 11:5

¿Por qué tanta viscosidad?
Humaredas de pólvora.
Polvareda de sueños.
Toneladas cayendo,
desintegrándose,
esparciéndose,
buscando corazones.
¿Corazones humanos?
¿Corazones animales?
¿Corazones vegetales?
¿Corazones planetarios?
Y las aves vuelan
y la paloma se posa;
estupefacta…
solo ve un ojo.
Materia putrefacta,
las rapiñas escudriñándola.
Va cayendo y el humo
y el polvo van abriéndose
mientras cae, pechuga en suelo.
La paz.
Levanta su ojo al ¿cielo?
El águila viene en picada.

                           YCB 05/03

Otros


Otros dicen lo contrario,
También dicen lo mismo;
Nunca se han detenido a pensar,
O piensan a ras del cuerpo.
Caminan o corren (da igual)
En el sentido correcto (o contrario)
No empujan (ni se dejan empujar)
Llegan (o no llegan)
¿Viven?

Otros, que son los mismos,
(Aunque diferentes)
Caminan en silencio
Mientras la calle los invita a gritar,
Sonríen tímidamente,
Lloran a escondidas,
Casi nunca liberan sus tensiones.
(Hay quien piensa que esos
No han tenido tensiones.)
Flotan, de aquí para allá,
Y de allá al más allá.
Sin embargo,
Siempre están donde mismo.
Otros, que siguen siendo los mismos,
(Pero son los más infelices)
Se han convencido del éxito,
Están tan seguros de la verdad
Que se alejan de ella cada día más.
¿Por qué no ríen?
Quizás están muy ocupados
Planificando la victoria que ya tienen.
¿Por qué no arrastran?
Quizás sean ellos los arrastrados.

Otros, los mismos,
(¿Los valientes?)
Se van en busca de un sueño,
Felicidades a ellos,
Y muchas gracias,
Por hacernos el favor.

¿Por qué son otros?
Porque los míos,
Los de siempre,
Cambiamos
Y seguimos siendo los mismos.
                             YCB 29/02/2004