Días

Corren días diferentes, miro siempre al camino con optimismo en la continuidad, pero no temo al cambio ni a comenzar de nuevo.
Sigue siendo hoy como ayer e igual a mañana.
Cada efecto es generado por una causa, casi siempre responsabilidad de la actuación del hombre.
Si nos mueven el piso, ya aprenderemos a bailar y si el cielo se oscurece, ya iluminará al camino nuestro amor.
YCB 31 de enero de 2012

Cupido

A veces se pierde corriendo al infinito y regresa entre saltos y juegos infantiles,
a veces se le olvidan las flechas y solo lo ves de lejos y cabizbajo.
Siempre está presto a un soplido en los ojos o a un susurro al oído,
siempre vuela alto evadiendo cazadores, rascando estrellas.
Nunca está cuando lo necesitas para obedecer la razón,
nunca se le olvida llegar cuando prefieres libertad.
Yo, sangrando por tanto tiempo, lo busco para hacer justicia.

YCB 13 de febrero de 2012

Eternidad

¿Quién dice que no creo en la eternidad?
¿Quién dice que no me gusta?
¿Quién dice que no existe?
¿Quién dice?

Hoy ha muerto Sara.
¿Quién duda de la eternidad de su fuerza?
Hoy siento amor y no dudo de su eterna permanencia.
Eterno es el Universo o Dios.
Eterno es el hombre.
¿Quién quedará para decir lo contrario?

                                               YCB 1ro de febrero de 2012

El olvido


Si camino
a través del olvido
pudiera decir
que he muerto.

Me llegan tus palabras,
me llega el rumor
del recuerdo,
antónimo, victimario.

Si camino bajo la sombra
es porque el sol ilumina el entorno,
muestra fehaciente de su existencia
y de su vivaz sentir en mi pensamiento.

Muestras el rumbo
sin encandilar
la mirada
fija en el horizonte.

Y olvido, sí,
olvido que un día
no eras sol
y sombra del olvido.


YCB 19/01/12

Opciones


Está sobre la mano,
Debajo su sombra oscurece al sol.
El amor en silencio llegando
Cuando menos lo esperamos,
O alejándose estrepitosamente
Para encontrarse con el tiempo.

Las rosas, los poemas, una mirada…
Sencillas suertes de un momento.
Aunque prefiero la canción,
La que regalé ayer, o la que no sé componer.
Los poemas de amor me suenan inútiles
Cuando solo hablan de amor.
Las canciones envuelven el alma
Cuando hablan de futuro.
Las flores se marchitan
Si no las alimenta el beso de un sol.

YCB 13/02/2004

Epitafio


Reservamos nuestro espacio en el universo, espacio que no nos pertenece, lo compartimos con los demás personajes de nuestra propia novela. No creo en otro Dios que el Amor, ni creo que el destino esté escrito sin borrones y por adelantado. Tampoco puedo, por principio, compartir criterios imperialistas, por eso no creo que alguien esté en el momento y el lugar equivocado; somos nosotros los que equivocamos el momento y el lugar para efectuar nuestras acciones y de una forma consciente o inconsciente afectamos o “ayudamos” al resto del elenco artístico. El siguiente poema fue encontrado en el lecho de muerte del protagonista de un espacio reservado para la felicidad, el optimismo y el amor.

Yo quise tus ojos,
Vivos y penetrantes,
Lecho de mar profundo
Por donde añoré pasar,
Hasta allá, mi otro mundo.

Yo soñé los baches,
Irregulares y exactos,
Soñé cubrirlos con la glucosa,
Ardiente y roja,
Manzana jugosa.

Yo sentí energía,
Caliente y eterna,
Arma homicida del temor,
La duda y el silencio,
Enemigo perdedor.

Yo viví tu alma,
Misteriosa y verde,
Cristal decorado
Que envidié limpiar
Con aroma de enamorado.

Yo amé un océano,
Alegre y con fe,
Gotas de veneno salvación,
Apagando luces,
Encendiendo la pasión.

YCB 02/01/2005

Poesía


Una mujer,
El amor.
Un hombre,
Diría la víctima.
La relación sincera
De un momento,
La felicidad de un instante;
Los momentos que hacen vivir,
Son tan míos como tan tuyos.
La búsqueda eterna
Del poeta escueto,
La forma oculta
De vivir en mi paraíso terrenal.
No son muchos los amores,
Es solo uno y no muy cambiante
(Tampoco confiable)
El hombre sin amor es mujer,
La mujer sin amor es hombre.
El amor es hombre y es mujer,
Eres tú, lector;
Y soy yo, aprendiz de romántico.
El sexo, dirían todos;
El amor, dirían los demás.
Poema erótico, dirían todos,
La crudeza de lo bello,
Diría yo.
Un ir y venir de palabras
Tan sinceras como fugaces,
Tan ocultas como reales.
(También algo profundas)
En cada una un pedazo de luz,
Lo cursi puede llegar, es indispensable.
¿No será cursi el amor?
¿No será superficial el amor?
¿Será ese sentimiento solo
Para las eternidades y profundidades
Del alma?
¿No será más bello ponerlo y quitarlo
A nuestro antojo?
Prefiero el viento, por ser libre;
Antes que el ciclón, que gira sobre su centro.
Prefiero el río, que va al mar;
Antes que el mar, que no tiene adonde ir.
Prefiero los labios, el cuerpo,
Para conquistar el corazón.
Prefiero los versos y los ojos perversos,
Para llegar a ti.

                                    YCB 5/2/2004