Es
una maldición...
Tantas
veces la piedra para tropezar una vez más.
¿Cuántas
más tendrán que llegar? El alma de los buenos no cabe en esta
tierra.
El
fuego en mis manos, el fuego en mi corazón y se esfuma en un
segundo, ese segundo donde la fuerza del combate no espera y lo
detengo.
Llegar
al punto exacto ya no es problema, se derrite el almíbar, la baba
brota suavemente y sin decoro. Pero llega el freno maldito y ni
esperar una segunda oportunidad. En la vida la manzana se deleita
cuando está madura.
YCB 1111
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