Conversación


Quiero escribir algo. No se si para decirte adiós o para, simplemente, olvidarte.
- La felicidad en ocasiones se confunde con el dolor de espíritu. -
Pero no era así. La razón se puede confundir, pero el corazón no. Los motivos podían sobrar para sonreírle a la vida un poco, para respirar un ambiente limpio de las cosas de siempre. Mas quise hacerme el filósofo. Ya mi consciente no guardaba un fugaz e inocente comentario de quien, si supiera, ni lo hubiera mencionado. Ya mis ojos no brillaron, ya mi rostro no dibujaba sonrisas furtivas e infantiles y no logré conectar las causas para llegar al efecto que ya afectaba mis conexiones. Ya no quiero escribir más. Quiero escapar de la tierra, del cielo, del aula, de la política, de ti, de mi. Quiero de una vez perderme y no ser yo y decirte tantas cosas que ni te imaginas que puedan ser dichas de una sola vez, que no sueñas con que alguien te diga en un minuto, no más. Pero sé que no tienes la menor intención de escuchar a este tonto perfecto, a este perfecto idiota que no ha hecho otra cosa que soñarte cada noche, cada día, cada minuto.
No más que felicidad, no más que suerte y que algún día leas esto que no le escribo a nadie más que a ti. Sí, algo más. Cuando la vida obliga a tomar decisiones corremos el riesgo de equivocarnos, cuando nos equivocamos corremos el riesgo de no saber rectificar. Espero rectificar mis grandes errores, aunque sé que ya es tarde para ti pero quizás no para mi, no lo sé. Espero que alguien me ayude antes de que también sea tarde para mi. La única diferencia es que tu vives ya en otro nivel de este juego, y yo muero todavía sin saber escapar del primero.
Cuánto hubiera dado, aunque fuera por tener la duda de un quizás.
YCB 02

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